viernes, 22 de julio de 2011

Yolanda Pantin


                            Yolanda Pantin                                 

Biografía

Nació en  Caracas 1954.
Estudió Artes en la Escuela de Artes Plásticas del Estado Aragua.
En 1974 se trasladó a Caracas para estudiar Letras en la Universidad Católica Andrés Bello.
Se casó en 1975.
Sus  hijos Efraín y Jimena nacieron en 1977 y 1980.
Se graduó en 1979.
Su formación literaria estuvo muy vinculada a los grupos literarios.
En 1978 fue fundadora del grupo universitario “Rastros”, cuya revista ilustró y en la cual publicó sus primeros textos.
En 1979 ingresó en el taller literario “Calicanto”, dirigido por la prestigiosa escritora Antonia Palacios, en el cual se agruparon los más destacados escritores de su generación.
En 1981 cinco poetas se separan de “Calicanto” para formar el Grupo Tráfico.
Se divorció en 1984 y asumió la tutela de sus hijos.
En 1986 el Consejo Nacional de la Cultura le otorgó una beca de creación, por dos años, para desarrollar  sus proyectos literarios.
Para complementar estos ingresos, entre 1985 y 1990, fue periodista cultural; primero del semanario “Número”, y luego coeditora de la revista “Qué Pasa”. En 1989 fundó con otros escritores el Fondo Editorial Pequeña Venecia, dedicado a la publicación de poesía, y trabajó como coordinadora editora hasta 1994.
Fue miembro del consejo rector del Fondo Editorial Pequeña Venecia y de la Editorial Luna Nueva de la Universidad Metropolitana de Caracas.
Se hizo acreedora el año 2004 de la prestigiosa Beca Guggenheim.

Obra literaria

Ha publicado una decena de libros de poesía: Casa o lobo (Monte Ávila, Caracas, 1981), Correo del corazón (Fundarte, Caracas, 1985), La canción fría (Angria, Caracas, 1989), Poemas del escritor (Fundarte, Caracas, 1989), El cielo de París (Pequeña Venecia, Caracas, 1989), Los bajos sentimientos (Monte Ávila, Caracas, 1993). La quietud (Pequeña Venecia, Caracas, 1998), La épica del padre (La nave va, Caracas, 2002), Poemas huérfanos (La liebre libre, Maracay, 2002) y El hueso pélvico (Eclepsidra, Caracas, 2002). En 2004 su obra fue recopilada en Poesía reunida 1981-2002 (Otero ediciones, Caracas, 2004). Sus relatos para niños son Ratón y Vampiro se conocen (1991) y Ratón y Vampiro en el castillo (1994). Su única obra de teatro hasta el presente es La otredad y el vampiro (1994). Es además coautora, junto a Ana Teresa Torres, de El hilo de la voz (Fundación Polar-Angria, Caracas, 2003), antología crítica de literatura venezolana del siglo XX escrita por mujeres.

Grupo Tráfico

            En 1981 cinco poetas se separan de “Calicanto” para formar el Grupo Tráfico. La declaración de ruptura, considerada por los críticos como el último manifiesto de la literatura venezolana (Santaella, J.C., Monte Avila, 1986), tuvo una influyente repercusión en los años 80 por sus propuestas de renovación estética del canon poético nacional. Fue Yolanda Pantin la única mujer del grupo y su discurso fue apreciado particularmente pertinente como aporte de una visión de género. El Grupo Tráfico ha merecido el estudio por parte de la crítica nacional e internacional.

TÓPICOS DE LA LITERATURA DE LOS OCHENTA

Auge de la poesía escrita por mujeres,
“motivos minúsculos”
  • La feminidad
  • La vida doméstica
  • El cuerpo
  • La maternidad
  • El amor
  • Sentimentalidad  (ranchera, bolero,  telenovela)
  • Intertextualidad
  • Ironía
  •  Soledad
  • Conflicto  semántico  ( retórica clásica)


POEMAS

CASA O LOBO

“En esta casa se amontonan los fantasmas. Uno les cuenta los cabellos y les adivina, sin cristales, los pasos de tanto fantasma que  hay por la casa….”
“Aparecen de tantos siglos en la espalda. Se recuestan en mi cama. Se siente en el aire de la casa un vaivén de hamaca desaparecida….”
“Vendrán a visitarnos los ricos parientes. A brillar este salón de pueblo, las sillas duras de mi madre. De uno en uno, nos prestan exclamando, e aquí a mi hijo y siguientes. Las muchachas criaturas se yerguen violentas. Sudan por encima del hombre….”


Vitral de mujer sola” (CORREO DEL CORAZÓN)

Se sabe de una mujer que está sola
porque camina como una mujer que está sola
se sabe que no espera a nadie
porque camina como una mujer que no espera a nadie
esto es
se mueve irregularmente y de vez en cuando se mira los zapatos
Se sabe de las mujeres que están solas
cuando tocan un botón por largo tiempo
Las mujeres solas no inspiran piedad
ni dan miedo
si alguien se cruza con ellas en la mitad de una vereda
se aparta por miedo a ser contagiado
Las mujeres solas miran el paisaje
y se diría que son amantes
de las aceras / de los entresuelos/ de las alcantarillas/ del subsuelo/ de los subterfugios
Las mujeres  solas están sobre la tierra como estar sobre los arboles
les da igual porque para ellas es lo mismo
las mujeres solas recitan parlamentos
estoy sola
y esto quiere decir que está con ella
para no decir que está con nadie
tanto se considera una mujer sola
Las mujeres solas hacen el amor amorosamente
algo les duele
y luego todo es más bien triste  o colérico simplemente amor
Estas mujeres se alumbran con linternas
van al detalle
saben donde se encuentra cada cosa
porque temen seguir perdiendo
y ya han perdido o ganado demasiado
Ellas no lo saben
porque van del llanto a la alegría
y a veces piensan en la muerte
también planean un largo viaje e imaginan encuentros posibles
administran el dinero
compran legumbres
trabajan de 8 a 8
Si tienen hijos hacen de madres
son tiernas y delicadas
aunque muchas veces se alteren
un pensamiento recurrente es
ya no puede ni un minuto más
Las mujeres solas tienen infinidad de miedos
terrores francamente nocturnos
los sueños de tales mujeres son
terremotos catástrofes sociales
Una mujer sola reconoce a otra mujer sola de forma inmediata
llevan el mismo cuello airado
lo cual no quiere decir que no quieran a nadie más que así misma
esto es completamente falso
lo cierto es que la casa de una mujer sola
está abierta a su antojo
Una mujer sola
no puede curar su soledad
porque nada está enfermo
se remedia lo curable
una gripe o un dolor de estómago
La mujer que piense que su soledad es curable
no es una mujer sola
es un estado transitivo entre dos soledades infinitamente más peligrosas
Una mujer sola es una mujer acompañada
aunque de este hecho no se percate más que el zapato al que mira con
                                                                                                [detenimiento
o el botón que parece representar algo verdaderamente importante
como de hecho lo es
como los árboles o el cielo
sólo que el privilegio que deriva de semejante atención
es más bien propio de las almas temperadas al siguiente fuego:
id contigo
para estar con vosotros.

Como Quieren los Niños
Quiéreme igual que mi madre
como quieren los niños
                                      -ese empecinamiento, esa voluntad-
pero mi madre igual
me dejó en el sueño completamente sola


Vista al Mar
El sol no ilumina esta región
donde el follaje cubre a la niña

Así es la Vida
todo es verdad: todo es mentira: todo es espejo

Cuesta Abajo
Algunas mujeres a las diez de la mañana
casi tan limpias como rosa/rocío
como una gota desinfectante
abren al unísono las hojas de las puertas
(un apartamento deslumbra por la teca)
miran al cielo olfateando al aire
los muchachos propensos al catarro
a la tos asmática
saludan
El sol palmeras aves violáceas
sonríen mientras bajan la cuesta
hasta el quiosco de revistas
ellas claman por un cartón clandestino de huevos
y un periódico llevan
a la sombra de sus brazos
                                                     cochecitos
a duras penas sostienen
una voz tan dulce que se llora
Arriba sigilosamente
goznes  puertas aldabas
de la sala-comedor
todo orden  reluce y espejea
                                                          un mantelito plástico
souvenirs de un vuelo
rasante por mayami
donde un punto de hombre
dice adiós con su pañuelo
Todo es posible
                         Claridad
altas casas palomas
una gallarda altiva su nevera
que algunas mujeres se rasuran las piernas
beben café humanamente hablando
                                                           divagan
al abrazo furioso de las telenovelas
como un ósculo prohibido
Cuesta abajo en la rodada.

HUESO PÉLVICO

Yo venia a través de la ciudad
Desde micas al centro,
Al otro extremo de aquel valle,
Cuando se me urgieron las respuestas
Para nuestra inconsistencia.
De ninguna parte me vino una frase
Que llegaba con su imagen: el hueso pélvico, en lo alto
Que carga una diosa.  Algo  que no era
Autoderogativo, como acostumbra  serlo
Nuestro forcejeo cotidiano, cuando
Arrojamos la materia misma
De la que estamos hechos: sangre misma. Vi….


Referencias


Pantin, Y. (2004). Poesía reunida 1981-2002. Caracas: Editorial CEC, SA.   



3 comentarios: