miércoles, 20 de julio de 2011

Ramón Palomares








Biografía

Poeta venezolano, cuyo nombre civil es:
              Ramón David Sánchez Palomares 

         Nace el 7 de mayo de 1935 en un pequeño pueblo de los Andes, Escuque, en el  Estado Trujillo. Es uno de las grandes poetas actuales en lengua castellana. Maestro y especialista en lenguas clásicas. Personaje central del grupo Sardio y en el cual también figuraban Adriano González, Salvador Garmendia, Guillermo Sucre y Francisco Pérez Perdomo, entre otros, que luego formarían la agrupación vanguardista El techo de la ballena. Ha colaborado también en El Farol, Papel literario, Poesía de Venezuela y Revista Nacional de Cultura. La poesía de Palomares es una síntesis muy personal de cierto surrealismo, mezclado con la fluidez y el vocabulario coloquial, y ha abordado, a veces, temas históricos y narraciones heroicas.

En Venezuela, la década del sesenta podría considerarse la más fecunda en cuanto a grupos artístico-literarios se refiere. Tanto en la capital como en el interior del país, los jóvenes intelectuales se cohesionaban atendiendo a intereses estético-ideológicos, en la mayoría de los casos de izquierda y de carácter abiertamente subversivo.

GRUPO SARDIO

El año de 1958, con la publicación del primer número de la revista homónima, puede señalarse como la fecha oficial del inicio de Sardio. Sin embargo sus integrantes ya conformaban un grupo coherente desde 1955. Venidos de todas las regiones del país para cursar el último año de bachillerato, la mayoría de los jóvenes que integraron el grupo coincidieron en el liceo Fermín Toro, otros ya habían comenzado sus estudios en la Universidad Central. Les unían inquietudes artísticas e ideológicas y el gusto por la bohemia.
En 1957, abrieron una galería-librería en donde realizaron exposiciones y conferencias, este espacio se transformó en punto de reunión de escritores, artistas plásticos y gente de cine. Sardio auspiciaba la integración de las artes.
En el primer comité de redacción de la revista se encontraban Adriano González León, Guillermo Sucre, Rómulo Aranguibel, Rodolfo Izaguirre y Luis García Morales; en el número 3-4 se integraron Gonzalo Castellanos, Elisa Lerner, Salvador Garmendia y Ramón Palomares. Participaron también Francisco Pérez Perdomo, Carlos Contramaestre, Edmundo Aray, Pedro Duno, Efraín Hurtado, Caupolicán Ovalles, Elizabeth Schön y los pintores Manuel Quintana Castillo, Perán Erminy, Mateo Manaure, Marcos Miliani y Omar Carreño. Políticamente sus miembros se agruparon en torno a una concepción social demócrata, aunque algunos de ellos eran de izquierda. Siguiendo la línea de pensamiento de Jean Paul Sartre, se consideraban afiliados a un humanismo político de izquierda. Declararon un compromiso activo con la cultura y el país, y asumieron una actitud contestataria. Insistían en recalcar el espíritu polémico que los animaba y su intención de llevar al pueblo una educación racional y democrática.


Entre sus obras podemos mencionar:

  • El reino (1958)
  • Paisano (1964)
  • Honras fúnebres (1965)
  • Santiago de León de Caracas (1967)
  • El vientecito suave del amanecer con los primeros aromas (1969)
  • Poesía. Antología (1985)
  • Adiós Escuque (1974)
  • Elegía, el viento y la piedra (1984)
  • Mérida, elogio de sus ríos (1985)
  • Alegres provincias (1988)
  • Lobos y halcones (1997)
  • En el reino de Escuque (2006)
  • Vuelta a casa (2007)


Ha obtenido diversos reconocimientos, entre ellos:

  • Premio Municipal de Poesía de Caracas , 1965
  • Premio Nacional de Literatura ,1974
  • Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora, 2006.
  • Premio Iberoamericano de Literatura, 2010



Algunos de sus poemas:


EN EL PATIO



Pues me estuve entre las flores del patio
con las cayenas
gozando con las hojas y los rayos del cielo.

Aquí pongo mi cama y me acuesto
y me doy un baño de flores.
Y después saldré a decirles a las culebras y a las gallinas
y a todos los árboles.
Me estuve sobre las betulias y sobre las tejas de rosas
conversando, cenando, escuchando al viento.
Yo me voy a encontrar un caballo y seremos amigos.

Mañana le digo al sauco que me voy
hasta muy lejos, hasta allá donde están cantando los hombres,
donde corren los muertos y se entierran.
Yo caminaba por unos árboles, por unas hojas doradas
y me comía las estrellas, y me senté
y escuché la hierba alta y vi los ojos de una mujer
que brillaban como un diente
entonces arrojé una gran rama de naranjo
y todo quedó oscuro.



PÁRAMO

Pasó la niebla por las cuestas,
tapó con su noche,
ningún pájaro se ve por los montes,
ninguna luz.
-Cantá por qué estás tan sola
por qué llorás,
por qué te metiste donde estamos los tristes.

Cuerdita de la montaña, pájaro de los siete colores,
a quién le cantás,
a quién le decís de querer.

Allá está la que tiene un gran vestido,
se la pasa llorando,
se la pasa bebiendo de la montaña.

Echaron agua bendita
y se murieron las torcaces y dejaron
esterado de plumas todo.
Ay,
cuando estás cantando
todo se mueve, todo se vuelve
hacia donde cantas.
Te llamaré paloma, te llamaré miel,
te diré piedrita de río.
Cuerdita de la montaña, pájaro de los siete colores:
¿A quién le decís de querer?






MUERTE

Vas a poner tus pies en mi casa
vas a dejar tu bastón
vas a decir: ¡Hipa! ¿No hay gente?
Me toqué la frente y me encontré como vidrio
y miré mis piernas y vi dos torcaces negras en vez de piernas
y me fui nadando y me encontré en una música.

Yo vi antes este zaguán
que le cantaban al ángel
y escuché silbar por entre las cortinas
y me senté y puse cuidado:
escuchaba conversar, escuchaba la noche.




 
MI MADRE SE DESPIDE
 
                                                 A Régulo Villegas
Qué tiempo es éste que no tiene sábados 
Qué tiempo es éste todo esperas 
Adónde están las fiestas que dijeron 
Los domingos que decían Dónde fueron!
Perdida en mis enfermedades 
Asaltada por fieras hambres 
Dios Qué fue de tu misericordia!
Me remedié con haces de leña
Con remojo de ropas me sustentaba 
Pero este cuerpo no resistía su carga 
Agachado se hundía y se apagaba 
Ai fue cuando les dije a ustedes
        —"Hijos que me han costado tantas muertes
        Vayan y acójanse a otro pecho 
        Dios no desampara al que cría
        Ya los veré si un día regreso"
Sólo Dios sabe que al volver 
No tuve ya paz ni remedio 
El alma vuelta unos breñales 
y el corazón borrando nieblas
        Jesús Por qué un pago tan grande 
        Dime por qué todo es tan negro 
        Si te ofendía nuestra pobreza 
        ¿Por qué nos aventaste al suelo?

REFERENCIAS
  Palomares, R.(2006).  Vuelta a casa. Biblioteca ayacucho
  Carrillo, C. (2007). Grupos artístico-literarios en la Venezuela de los años sesenta. Universidad de los andes.


                


                     

2 comentarios:

  1. Nos produce inmensa tristeza cuando se nos muere un poeta ! quizás porque van quedando pocos, quizás porque el Vanguardismo es otro y ya no se combina la ideología, la timida rebelión con el saliente romanticismo que nos dejó las Universidades de la época. Antes se marcharon quienes te acompañaron en el transitar de la escritura poética y narrativa, cuando te imagino junto a Adriano Gonzalez León y otros dela época, pienso...fueron bellos tiempos que inspiraron versos sanos, frases suaves aún con olor a polvora iniciándose en las revueltas de la Patria y la efervescencia estudiantil. Mis respetos y sentimientos de dolor solidario para tu querida famiia. ! Descansa !

    ResponderEliminar
  2. Sin Duda perdida de poetas tan claros como Palomares van acrentando la orfanda de buena litertura con calidad y compromiso , si se que no no debe comparar , pero ese grupo de cuartos bates como el techo de la ballena es irrepetible en la generación 2.0 desenfocada por los Smartphones.

    Salve Poeta Ramón Palomares

    ResponderEliminar